PANDA no se limita a una única modalidad de intervención, sino que propone distintas líneas de actuación, que permiten su aplicación de forma universal con todo el alumnado, así como de manera específica e intensiva con aquellos alumnos que presentan mayores dificultades para aprender a leer, con o sin necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE).
El diseño del programa facilita su integración en la organización habitual de los centros educativos, ajustándose a los diferentes perfiles del alumnado, a los recursos disponibles y a los distintos niveles de intensidad que puede requerir la intervención.
Esta línea tiene como objetivo mejorar el aprendizaje de la lectura y el lenguaje de todo el alumnado mediante rutinas sistemáticas adaptadas al nivel del grupo.
Está dirigida al alumnado de 1.º de Educación Primaria y, cuando sea necesario, de 2.º, y es implementada por los maestros responsables del área de Lengua.
La intervención se organiza en dos o tres rutinas semanales de 45 minutos, con actividades diferenciadas según el nivel del alumnado (tipos A, B o C) y una evaluación trimestral del progreso.
Esta línea está orientada a reforzar el rendimiento lector y lingüístico del alumnado de 1.º y 2.º de Primaria situado en el 20 % más bajo del rendimiento, sin presentar NEAE.
La intervención es realizada por maestros con horas de apoyo en el área de Lengua y se organiza en una o dos sesiones semanales de 60 minutos, en grupos reducidos de hasta seis alumnos.
Incluye dos modalidades de intervención y un seguimiento bimensual del progreso, permitiendo ajustar la intensidad en función de la respuesta del alumnado.
Esta línea se dirige a alumnado con NEAE de cualquier curso que presenta dificultades significativas para aprender a leer.
La intervención es llevada a cabo por maestros de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, en grupos muy reducidos de hasta tres alumnos.
Se organiza en una o dos sesiones semanales de 60 minutos, con dos modalidades de intervención y un seguimiento mensual del progreso, garantizando una intervención intensiva e individualizada.
Esta línea tiene como objetivo prevenir dificultades futuras en el aprendizaje de la lectura mediante una intervención temprana en el lenguaje.
Está dirigida al alumnado de Educación Infantil y es implementada por maestros de esta etapa.
El trabajo se centra de forma sistemática en conciencia fonológica, habilidades narrativas y desarrollo del vocabulario, sentando las bases necesarias para un aprendizaje posterior de la lectura más sólido.